Fitoterapia China: ayuda natural para digestión lenta

La digestión lenta es el signo de alteración biológica más común que el sistema digestivo puede indicarnos. Más del 50% de la población hace digestiones lentas, “digestión pesada”, “digestiones largas”, “indigestión”, “pesadez e hinchazón”, etc.

La “digestión lenta” en medicina se denomina dispepsia y se define como dolor o molestia localizada en la parte superior y central del abdomen. Se trata de un trastorno de la digestión que aparece después de las comidas y cuyos síntomas más frecuentes son pesadez, náuseas, dolor de estómago, ardor y flatulencia.

El tratamiento recomendado son medidas dietéticas, antiácidos y en ocasiones incluso antibióticos.

 

La digestión lenta desde la Medicina Tradicional China

La pregunta es ¿por qué algunas personas no consiguen digerir bien? ¿Qué está ocurriendo en la biología digestiva de estas personas, que ya no hacen las digestiones como antes? ¿Cómo mejorar digestiones?

La digestión comienza en el estómago (mediante enzimas digestivas) y con ayuda del hígado, quien es el director en el proceso gracias a segregar bilis (necesaria para la digestión de las grasas y como depósito de proteínas y vitaminas, además de la metabolización de lípidos). La segunda fase es entre duodeno y sistema ‘bazo/páncreas’ . Este secreta enzimas para el proceso digestivo y secretar insulina que pasa a la sangre.

La Medicina Tradicional China ha estudiado que la biología en la que se asienta este cuadro es una insuficiencia digestiva determinada por un decaimiento enzimático y nervioso en el metabolismo del muro gástrico e intestinal. Este vacío energético (Vacío de Qi de Bazo y Estómago) se asocia con un edema submucoso (Humedad-Calor) y con una tendencia a producir exceso de flemas (Mucosidad-Calor).

NO sólo somos lo que comemos. SOMOS LO QUE ASIMILAMOS a través de la digestión.

 

 

Remedios de Fitoterapia China Tradicional:

En Medicina Tradicional China se ha estudiado una fitoterapia para estimular todo el proceso digestivo general para así acelerar digestiones, facilitar digestiones pesadas, cortar con indigestiones repetidas y para proteger de fermentaciones o de irritaciones mucosas (gastritis, duodenitis, úlceras pépticas).

  • Remania (Rehmannia glutinosa (Gaertn.) Libosch.), Nogal (Juglans regia L.), Canela (Cinnamomum aromaticum Nees), Genciana (Gentiana lutea L.), Angélica (Angelica sinensis Diels), Romero (Rosmarinus officinalis L.), Alholva (Trigonella foenum-graecum L.), Hinojo (Foeniculum vulgare Mill.), Dioscorea (Dioscorea opposita Thunb.), Ajedrea (Satureja montana L.).
  • Cebada germinada (Hordeum vulgare L.), Hinojo (Foeniculum vulgare Mill.), Atractilodes (Atractylodes macrocephala Koidz.), Poria (Poria cocos Wolf), Fenogreco (Trigonella foenum-graecum L.), Genciana (Gentiana lutea L.), Rábano (Raphanus sativus L.).

 

 

Algunos consejos más para una buena digestión

  • Una buena gestión de las emociones, hará que la energía del Hígado fluya libremente sin alterar los procesos digestivos.
  • Comer relajado, con la boca cerrada y sin tener frío.
  • Masticar muy bien.
  • Comer primero los alimentos más pesados (proteína animal, cereal integral) que tardan más en digerirse y después los más ligeros (verduras).
  • Dejar de comer antes de sentirse lleno.
  • Nunca, jamás, comer sin hambre.
  • Evitar malas combinaciones de alimentos: legumbres o tofu con especias o con fruta, cereal con fruta…
  • Descansar unos 10-20 después de comer.
  • Evitar el ejercicio intenso hasta unas 3 horas después de comer.
  • Cenar temprano y de forma ligera con alimentos de fácil digestión. La fuerza digestiva baja a partir de las 18h de la tarde. Nuestro cuerpo funciona mucho mejor con horario solar.
  • No beber líquidos fríos ni grandes cantidades.
  • Evitar comer muchos crudos (ensaladas, fruta…).