Ciencia de la Fitoterapia China

La Medicina Tradicional China (MTC) es una ciencia milenaria que, aunque en occidente empezó a ser conocida hacia los años treinta, tiene más de 4.000 años de antigüedad: según reliquias y documentos históricos  se remonta al neolítico y el testimonio escrito más antiguo de MTC data del siglo XI a.C. La Medicina Tradicional China ofrece múltiples opciones para la prevención y el tratamiento de las más diversas enfermedades físicas y mentales mediante el empleo de distintas técnicas: Fitoterapia, Tuina (masaje), Acupuntura, Moxibustión, Dietética China y Qigong.

La Fitoterapia China, Medicina Herbal o Farmacopea China, son mezclas compuestas de 2 a 40 plantas en diferentes proporciones, aunque la inclusión de componentes minerales o animales no es infrecuente en China (en Europa, en atención a la normativa sanitaria y alimentaria, se deben sustituir estas sustancias por plantas equivalentes de acciones similares).

En China, la integración de la Fitoterapia en el sistema de salud nacional está promovida y financiada a nivel institucional. Hasta comienzos del siglo XXI, la Fitoterapia China se basaba en la experiencia empírica y clínica. Sin embargo, actualmente, se ha desarrollado una regulación farmacéutica sobre estas formulaciones, así como leyes fundamentales sobre las que se asientan ensayos científicos avalados.

Las claves de su éxito

  • Se articula alrededor de un diagnóstico personalizado, basado en la diferenciación de “síndromes”, que facilita la identificación de las causas de cada patología en cada persona.
  • Facilita el equilibrio normal del cuerpo y su biología, gracias a una grandísima variedad de fórmulas fitoterápicas, avaladas por la investigación y experiencia de su uso por millones de personas durante cientos o miles de años.
  • La efectividad de sus remedios está basada en el equilibrio de todos los ingredientes que se combinan para conseguir una potente interacción global.
  • Las hierbas chinas conducen un proceso gradual que no solo involucra los síntomas sino también las demás funciones del órgano.

En los últimos tiempos la Fitoterapia China está convirtiéndose en una herramienta en evidente auge y cada vez más presente entre los profesionales de la salud.

Hay ciencia en la Fitoterapia China

El repertorio de medicamentos chino es una de las fuentes más amplias (contiene más de 7.000 especies de plantas medicinales) y mejor documentadas que existe; además, goza de un uso continuo. Hay que señalar que no sólo se incluyen drogas vegetales, sino que también constan especies minerales y sustancias animales.

Hasta que en 1975 la OMS empezó a prestar atención a los éxitos alcanzados por Oriente en la buena solución de las enfermedades, la estrategia seguida en la República Popular China consistió en el reconocimiento del valor intrínseco de su propia cultura médica y del conocimiento sobre la utilidad curativa de las plantas medicinales preservada durante milenios. Para ello incorporaron el herbolario en la medicina oficial, lo que permitió hacer una valoración informativa de investigación clínica de las plantas medicinales utilizadas.

En concreto, China, Japón y Corea cuentan con una permanente investigación química y farmacéutica de los productos herbarios usados por la población y una constante evaluación clínica, como las llevadas a cabo en el hospital de Beijing en China. Sin embargo, sin dejar de reconocer la necesidad de contar con una permanente investigación química y farmacológica de los productos herbarios usados por la población o recomendados por los acupuntores, se optó por realizar, como primer paso para seleccionar los recursos vegetales que deberían investigarse, la evaluación clínica; es decir, se invirtió el método de investigación: primero se confirmó la utilización terapéutica del extracto o tisana de uso popular y, a partir de la información clínica obtenida, se desarrolló el nuevo medicamento con estudios clínicos y farmacológicos complementarios.

Uno de los mejores ejemplos de la acertada estrategia de investigación fue la realizada con Artemisa annua (qinghao), medicamento antimalárico que resuelve el problema de las resistencias a la quinina y sus derivados. El qinghao se ha utilizado en China durante más de 2.000 años. La investigación se inició en 1973 con la utilización del extracto original, administrado por vía oral a 2.099 enfermos de malaria. Esto se hizo bajo un estricto control médico en 12 hospitales: el 98% de los pacientes se curó. Frente a tan contundente resultado y reuniendo una detallada información clínica sobre el efecto observado, se aisló el compuesto activo en los 6 siguientes meses de trabajo. En sintetizar el compuesto y varios derivados se tardó un año. Unos 4 años después se conoció el mecanismo de acción de los productos obtenidos y se industrializaron los derivados más eficaces, artemisinina y arthemeter.

El desarrollo de medicamentos bajo la estrategia oriental no se ha limitado a la utilización de principios activos obtenidos de la planta cuyo uso en la medicina tradicional estaba bien documentado, sino que también incluye la valoración de plantas en uso por la población actual. Esto ha dado como resultado el reconocimiento de plantas medicinales como Ligusticum chuanxiong, eficaz en el tratamiento de la angina de pecho; Crataegus oxycantha, para accidentes cerebrovasculares; Angelica sinensis, útil en el tratamiento de las hepatitis; Rhizoma cynanchi stauntonii, que posee acción antiinflamatoria, expectorante y antitusígena útil en las bronquitis crónicas; Xiang shi qing jie, de acción antibiótica; Qingyangshen, contra la epilepsia mal controlada, y un largo etcétera.

Pero, además, también se estudió el valor terapéutico de combinaciones de plantas medicinales de tradición popular mediante estudios clínicos y posteriores investigaciones químicas y farmacológicas. Así, por ejemplo, Kampo es una mezcla de diversas plantas útil para estimular las defensas y útil como coadyuvante en el tratamiento del cáncer; Shimotsu-to es una combinación que tiene un efecto eficaz contra la inflamación crónica; Nao Li Su es una combinación de cinco plantas que incrementa el número de glóbulos rojos en las anemias crónicas del anciano, y Nao Yi An es un complejo de plantas efectivo en la prevención y tratamiento de hemorragias cerebrales.

Gracias a este constante trabajo de investigación y evaluación de la calidad, la inocuidad y la eficacia de las plantas medicinales, la edición de la Farmacopea de la República Popular de China de 1990 incluía 784 artículos sobre los medicamentos chinos tradicionales y 509 artículos sobre los medicamentos chinos patentados. Las monografías describen la fuente o las sustancias usadas, las prescripciones, los métodos de preparación, la identificación, el examen, la extracción, los efectos y las indicaciones, así como métodos principales de uso, dosificación y precauciones.