Dietética China, ¿cómo actúan los alimentos en nuestro cuerpo?

En Occidente los alimentos se describen en términos de la cantidad de proteínas, grasas, calorías, vitaminas y minerales que contienen. El énfasis se pone en la composición química cuantificable de un alimento para determinar su acción nutritiva.

Pero el conocimiento de la acción orgánica, energética, que cada alimento induce no forma parte importante aún de la cultura occidental. Así pues ¿cómo saber qué acción tiene el ajo en mi cuerpo? Y la manzana, ¿es beneficiosa para mí? Y ¿el trigo y la avena expresan alguna diferencia en su expresión metabólica más allá de su diferencia de sabor o color?  Y la soja, ¿cómo actúa?

 

¿Qué nos aporta la Dietética China?

La Dietética China, junto con la Acupuntura, la Fitoterapia, el Chi Kung y el Tuina (masaje) forman parte de los pilares terapéuticos fundamentales de la Medicina Tradicional China.

En la Medicina Tradicional China (MTC) los alimentos se utilizan para nutrir y armonizar el cuerpo, la mente y el espíritu. Las dietas deben ser personalizadas y ajustarse a las características energéticas del individuo. El objetivo de la Dietética China es ayudar a reestablecer un equilibrio saludable o a evitar un empeoramiento de un desequilibrio existente.


Bases principales de la Dietética China: sabor y naturaleza de los alimentos

Las bases principales de la Dietética China, son dos variables con efectos terapéuticos en cada alimento: sabor y naturaleza.

Sabor de los alimentos:

La MTC tiene en cuenta los sabores para determinar el efecto de los alimentos en nuestro organismo. El sabor está relacionado directamente con la «teoría de los cinco movimientos». Se describen cinco sabores básicos que se corresponden con cada movimiento, y de esta manera con cada pareja de órgano y víscera. La dieta debería incluir los cinco sabores de manera que no se abuse de ninguno. El sabor asociado a cada órgano lo tonifica, pero si se consume en exceso hace el efecto opuesto y lo debilita. Los cinco sabores son ácido, amargo, dulce, picante y salado. Cada uno de ellos ofrece unos efectos en el organismo tras la digestión.

¡Atención! Los sabores descritos en la Medicina China no siempre coinciden con los conceptos occidentales, especialmente el dulce.

  • El sabor ácido se corresponde con el Hígado y la Vesícula Biliar. Es un sabor Yin. Al tirar de la energía hacia el interior tiene efectos astringentes y es útil para detener la pérdida de líquidos: diarrea, vómito, sudor excesivo… Como tiene la capacidad de tonificar la Madera, promueve la secreción biliar y mejora la eliminación de toxinas y el equilibrio del pH (efecto alcalinizante). Todo esto redunda en la salud muscular y tendinosa. Evita el Estancamiento de Qi (ya que el Hígado es el encargado de moverlo), pero en exceso puede generar Humedad.
  • El sabor amargo tiene que ver con el Corazón y el Intestino Delgado, el Fuego, aunque el sabor es Yin. Este sabor favorece el drenaje y la eliminación hacia abajo, es decir la evacuación y la diuresis. Seca el organismo, abre el apetito y favorece la digestión. Por todo esto tiene efecto directo sobre la sangre (Xue) y hay que moderar su consumo en situaciones de pérdida de líquidos, diarreas, anemias u otras Deficiencias de Xue o Jinye.
  • El sabor dulce es de tipo Yang y se asocia al Bazo-Páncreas y el Estómago. En cantidad moderada tonifica al Bazo en sus funciones, por lo que asciende la energía, ayuda a la transformación (captación y asimilación de nutrientes; tonifica Xue y Jinye) y actúa sobre los músculos. En exceso, el sabor dulce daña al Bazo y aparecen Humedad y Flema: edemas, pesadez, sobrepeso, quistes…
  • El sabor picante también es Yang, pero la correspondencia es con el Pulmón y el Intestino Grueso. Asciende y exterioriza la energía, promueve la circulación de la sangre y previene estancamientos. Como el Pulmón es el “Maestro de la Energía” el sabor picante repercute directamente en el Qi. Bien dosificado es un buen tónico. En exceso sobreestimula al Pulmón y agota la energía y la sangre.
  • El sabor salado es el sabor del Riñón y la Vejiga. Es un sabor Yin. Concentra la energía en el interior y hacia abajo. Tiene efecto sobre los huesos. En cantidad moderada hidrata, lubrica, ablanda, suaviza y desintoxica; pero en exceso estimula demasiado al Riñón y lo daña, repercutiendo en los huesos, la sangre y el Corazón.


Naturaleza de los alimentos:

Referente al concepto de Naturaleza de los alimentos, se refiere al efecto que los alimentos producen en el organismo cuando los ingerimos. Se basan en la ley de Yin – Yang y se clasifican en alimentos tibios y calientes; frescos y fríos; y neutros.

  • Los alimentos denominados tibios y calientes aumentan la vitalidad y la temperatura corporal que es el Yang,por ejemplo cuando hay un exceso de calor – sudoración excesiva, sofocos, mucha sed -necesitaremos compensar con alimentos fríos. Alimentos tibios podrían ser los cereales integrales, la soja, los guisantes, y los vegetales como ajo, nabos, cebollín o coliflor, sopas calientes, y frutos secos que también ayudan a calentar el centro del cuerpo.
  • Por el contrario, los alimentos frescos y fríos disminuyen el calor, nutren los líquidos orgánicos y la sangre. Aumentan el Yin. por ejemplo los utilizaremos cuando tenemos sensación de frío lumbar, de pies o de manos, etc. Alimentos fríos serían el melón, la sandía, el pepino, el pulpo, el cangrejo, los yogures, etc.
  • Los alimentos neutros, en cambio, ayudan a conservar el equilibrio y armonizan el cuerpo.

 

 

Conclusiones:

En los últimos años ha habido un creciente interés por la dietética y su aplicación a nivel de apoyo o ayuda en la cura de enfermedades. La búsqueda de dietas que proporcionen resultados óptimos en este sentido es complicada, puesto que la dietética occidentales plantea en términos genéricos o únicamente nutricionales. La dietética China sin embargo, también llamada «dietoterapia», consiste en una reforma alimentaria precisa (alimentos recomendados, alimentos desaconsejados, incluso prohibidos, formas de preparación de los alimentos, higiene dietética etc.) y unas recetas culinarias curativas adaptadas a cada persona. Se trata pues de la dietética terapéutica, médica, prescrita por un facultativo de medicina china y que aspira a tratar a cada paciente que presenta una enfermedad particular.